La estampa de primera hora no es nunca nada de qué alardear. Despertador y teléfono en mano hacia la taza. Este es siempre el modo de empezar bien descansado el día.
Su móvil notificaba una avalancha de mensajes atascados durante la noche. Uno a uno, iba limpiando la bandeja de entrada con los pies colgando.
¡Qué preciosa estás! ¡Tenemos que vernos pronto!!
¡Claro que sí! ¡Aún recuerdo nuestra última vez y tenemos que repetir!
Estimada, ¡estoy muy contento por ti! Tenemos que celebrarlo juntos.
I know, i just wanted to say that you were such an important woman for me. I miss you.
Reenviar: “cuida a qui et fa somriure, les segones oportunitats apareixen a qui les busca”
Hola guapíssima! Benvinguda, Barcelona t’ha trobat a faltar.
¡Nos vemos mañana! Por fin serás mía.
Unos cuantos likes en Instagram, una sonrisa picarona y las pesadas lecturas de e-mails para bajar revoluciones le prepararon para un día atropellado. Ducha y a vestirse.
Era menudo, tanto por dentro como por fuera. El momento de evacuación casanóvica iba siempre acompañado de unos pies colgantes que no llegaban a tocar el suelo. Así era él, siempre en las nubes, navegando en un mar de dudas que prefería obviar y tirar de la cadena para así desentenderse del peso y dejar a la gravedad hacer su trabajo.
Entre el vapor húmedo del baño se raspó la lengua y se vistió. Americana y camisa abrochada hasta no poder respirar, como era costumbre en su ciudad de vacas que tanto le acomplejaba. Pero la gran ciudad le esperaba una mañana más y con ella, todas las opciones habidas y por haber le permitían sacar el verdadero “yo” que llevaba dentro.
El desayuno estaba servido.
¡Qué tonto eres! Me hace mucha gracia que me mandes mensajes desde el baño. Gracias por buscar esta nueva oportunidad. La verdad es que Te echaba mucho de menos. He preparado huevos escalfados y tostada de aguacate. ¿Qué quieres?
Para qué elegir si ya lo tengo todo? La besó.
Mm qué bueno. Por cierto, mañana al final tengo una cena y no podré venir porque luego no sé si vendrán mis hijos a dormir.
No te preocupes cariño. A ver si esta vez me aceptan…
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