Cada mañana el olor a leña de la farmacia se cuela por la ventana y de nuevo, cada mañana me vuelvo a sentir en casa. La humedad verde que oli al aterrizar quedó cristalizada en el tiempo en pequeñas gotas monzónicas que caen sin parar. El fuego tiene una manera de traernos al hogar, ySigue leyendo «Viviendo Kerala»
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La estampa mañanera
La estampa de primera hora no es nunca nada de qué alardear. Despertador y teléfono en mano hacia la taza. Este es siempre el modo de empezar bien descansado el día. Su móvil notificaba una avalancha de mensajes atascados durante la noche. Uno a uno, iba limpiando la bandeja de entrada con los pies colgando.Sigue leyendo «La estampa mañanera»
Ruleta de la fortuna
Era la una y media y sintió que debía comer algo. A la una y media la gente solía comer y ella era gente. A pesar de llevar el pijama puesto pasado el mediodía, pensó que ese era un convencionalismo que no estaría bien ignorar, pero no tenía hambre. Cambió su posición de tumbada aSigue leyendo «Ruleta de la fortuna»
Flores de asfalto
Esa mañana madrugó. El frío no le había dejado dormir como él recordaba que se dormía. Una cama mullida, las sábanas blancas, un vaso de leche caliente, el reloj tocando las once recuperaban su fuerza, él se iba distanciando cada vez más de lo que había sido. No le faltaban motivos. Con el pelo desaliñado,Sigue leyendo «Flores de asfalto»
El Fecundador
Eran apenas las once de la mañana y la madera que recubría la sala seguía impregnada de ese olor tan característico de otra época, una mezcla entre güisqui y tabaco. Daba la sensación de no haber sido ventilada en años. El polvo de los tomos amarillentos que cubría cada rincón, aún sin poder verse, seSigue leyendo «El Fecundador»
La Secretaria
A las once de la mañana tenían la primera visita. Eso le daba a Gertrudis tres largas horas para poder ordenar carpetas y estar cerca de Leo. Ese octubre se habían cumplido veinte años de su primer día de trabajo allí. Prácticamente el mismo tiempo que llevaba enamorada de su jefe, Don Leopoldo, un notarioSigue leyendo «La Secretaria»
Samuel no estaba
Le soltó la mano tan solo un segundo. Él no estaba. Su mano colgaba vacía. Miró a su alrededor. Andaban como una manada sin guía, sin orden ni dirección. Ella estaba en medio. Él no estaba. Puso los ojos en cientos de lámparas colgantes que iluminaban todos los caminos posibles. Pero él no estaba. ElSigue leyendo «Samuel no estaba»
Poliamor, modernos hasta en la infidelidad
Una mañana más que sabe a una mañana menos. No sé cómo hemos llegado aquí pero salgo corriendo de casa antes de que Elvira salga de la ducha. Siento que necesito un momento para mi. Ella sabe dónde encontrarme, somos animales de rutinas. Bajo las escaleras del edificio acariciando con la mano la barandilla, notandoSigue leyendo «Poliamor, modernos hasta en la infidelidad»
Verdades a medias
Si algo tengo que me defina, no es mi belleza adonítica, sino las manchas en el mandil y una gran devoción por los chismorreos de mis clientes. Mientras medito intensamente sobre lo bien le queda a la barra esa barniz pegajoso que le otorgaron los líquidos desparramados en el servicio de ayer entra Pere, queSigue leyendo «Verdades a medias»
